Las mujeres españolas no son «las nietas de las brujas que no pudisteis quemar»

Demos una sorpresa a las feministas de nuevo cuño, esas que gritan por las calles “somos las nietas de las brujas que no pudisteis quemar”. La Inquisición Española no se ocupó de la persecución de la brujería y sí lo hizo fue para evitar el martirio de las supuestas brujas.

Julián de Juderías: “Lo cierto es que–según debieron reconocer sus mismos enemigos posteriormente–nadie en la historia de la humanidad fue tan benigno con los acusados de brujería como la Inquisición Española, que creía de ellos simples embaucadores o locos.”

Al contrario de lo que generalmente se piensa gracias a la Leyenda Negra, en España la persecución de las supuestas brujas fue algo muy residual, quedando libre de las explosiones de violencia contra la brujería que se dieron en otros lugares de Europa.

Por increíble que parezca a los creyentes de la “Leyenda Negra”, la Inquisición Española protegió a un gran número de personas acusadas de brujería.

Julián de Juderías: “La Inquisición Española solucionó el problema de la brujería muy fácil, gracias a las lucidas observaciones del inquisidor Alonso de Salazar: ‘No hubo brujos ni embrujados en el lugar hasta que se comenzó a tratar y hablar de ellos’”.

García del Junco: “Mientras tanto en los demás países las acusaciones de brujería produjeron numerosas víctimas. En España se salvaron de la hoguera y de la ira popular muchas mujeres acusadas de ser brujas porque la Inquisición las consideró enfermas o locas.»

“Como la Inquisición no se tomó en serio las leyendas de brujería, por eso apenas actuó contra ellas. Es más, en España hay documentadas veinte sentencias de muerte a brujas mientras, en los Países Bajos, Inglaterra y Francia se han documentados varios miles.”

Mientras en Alemania se calcula que fueron condenadas a muerte aproximadamente más de 35.000 supuestas brujas, en Francia 4.000, en Suiza 4.000, en Inglaterra 1.500, la Inquisición Española condenó a muerte únicamente a menos de 100.

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