10 de agosto de 1557, el día que se «armó la de San Quintín»

Hoy hace 463 años que se «armó la de San Quintín». El 10 de agosto de 1557, día de San Lorenzo, un ejército enviado por el Rey Nuestro Señor Felipe II decantó a su favor la batalla que tuvo lugar en la citada localidad francesa.

En conmemoración de la victoria de San Quintín, su Majestad el Rey Felipe II tuvo a bien ordenar la construcción de un monasterio a los pies del Monte Abantos, en un lugar conocido como Escorial. Conseguida la victoria en el día de San Lorenzo decidió dedicarlo a dicho santo.

Debido al martirio de San Lorenzo la planta del Monasterio tiene forma de parrilla. El 10/08/258 el emperador romano Valeriano ordenó q fuera asado vivo sobre una parrilla. Cuentan que durante su martirio gritó a sus verdugos: “Podéis darme vuelta, que asado estoy de este lado.”

Los antecedentes a la batalla tienen lugar en Italia. El el rey Enrique II de Francia y el papa Pablo IV se alian para tratar de acabar con el dominio de la Monarquía Española en el Milanesado y Nápoles. Felipe II bien asesorado ordena cortar el paso del ejército francés a Italia.

En la batalla de San Quintín participan a favor de la causa del Rey Nuestro Felipe II el Tercio Viejo español de Nápoles, el Tercio de Saboya, valones, flamencos, borgoñones, alemanes, húngaros e italianos. Unos 60.000 hombres con 80 cañones que están al mando del Duque de Saboya, Manuel Filiberto.

En un principio las tropas comandadas por el Duque de Saboya hicieron creer a los franceses que se dirigían a Champaña. A causa del engaño, Enrique II de Francia colocó allí el grueso de su ejército. Cuando el Duque de Saboya ordenó atacar San Quintín poco podían hacer.

El ejército del Rey Nuestro Señor Felipe II tomó los arrabales de la ciudad de San Quintín el 2 de agosto de 1557. 500 hombres al manco de Gaspar de Coligny impidieron que las fuerzas del Rey Prudente se hicieran con la ciudad.

El grueso del Ejército Francés llegó a las proximidades de San Quintín el 10 de agosto de 1557 con el Duque de Montmorency al frente. 22000 infantes, 8000 jinetes y 18 cañones que cayeron en una emboscada mientras trataban de cruzar el río Somme.

Rodeados los franceses, los arcabuceros españoles dieron buena cuenta de las filas galas rindiéndose en masa miles de ellos, incluidos 5000 mercenarios alemanes del bando de Enrique II de Francia. Capturado el Duque de Montmerency, la batalla se decantó del lado del Rey de España.

Las bajas en el bando francés en la batalla de San Quintín llegaron a 16000 entre muertos y heridos, mientras que las del ejército del Rey Nuestro Señor Felipe II no alcanzaron las 500. También fueron hechos prisioneros 6000 soldados que lucharon en el bando francés.

En ese momento emprender el camino de la toma de París era muy tentador. A pesar de ello, y no teniendo claro el Rey Nuestro Señor Felipe II el éxito, prefirió asegurar el territorio ganado a nuevas aventuras. En ese momento se ganó el apodo de Prudente.

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