La «Armada Invencible» Inglesa de 1589 que fue derrotada por los ejércitos del rey Felipe II en La Coruña, Lisboa y las Azores.

Han aparecido en la ría de La Coruña varias naves hundidas de la «Contra Armada» enviada por los ingleses en 1589. Les voy a contar algo que no les dijeron en su escuela: España no perdió la guerra en la que intervino la “Armada Invencible”, perdón, la «Grande y Felicísima Armada».

La “Armada Invencible” en realidad tenía el nombre de “Grande y Felicísima Armada”. Lo de “invencible” es obra de los enemigos de España. Fracasada la “Felicísima”, los ingleses nos mandaron una armada. Volvamos a decirlo: España no perdió esa guerra.

Fracasada la “Felicísima”, los ingleses nos mandaron una armada del mayor tamaño que la española que fue derrotada (la flota que, al mando de Francis Drake y John Norris, zarpa de Plymouth el 28 de abril de 1589 está compuesta por más de 180 barcos y 27.667 hombres. Era más grande que la Felicísima Armada compuesta por 137 barcos y 25.696 hombres).

Tampoco les contaron en su escuela que el fracaso de la «Felicísima Armada» no perjudicó el tráfico marítimo de España con América pues no perdió toda su flota y que esa guerra terminó con la firma en Londres de un tratado favorable a España. Puede decirse que España ganó esa guerra.

La “Felícisima Armada” fracasó en 1588. Al año siguiente la reina Isabel I de Inglaterra, suponiendo que la moral española estaría por los suelos y que no contaba con suficientes barcos para repeler el ataque, nos envió un flota que los ingleses conocen como “The Counter Armada”.

La “Contra Armada” iba al mando de Drake, el famoso corsario. Contaba con 180 barcos. En principio tenía previsto atacar Santander, donde se reparaba a los barcos de la “Felicísima”, atacar Lisboa (Felipe II era por entonces rey de Portugal) y conquistar una isla de las Azores.

Si tenían éxito en ese plan, después de las Azores tenían pensado tratar de invadir Brasil e infringir el máximo daño posible al comercio de Indias. Pero Drake cambio los planes, en vez de atacar Santander, se dirigió a La Coruña y cometió un error: no embarcó suficientes víveres. La falta de víveres y la imposibilidad de abastecerse de ellos durante toda la expedición, perjudicó enormemente los propósitos del corsario inglés.

La “Contra Armada” llegó a La Coruña el 4 de mayo de 1589. Seguramente Drake dirigió sus naves a la ciudad gallega pensando que iba a lograr tomarla de forma más sencilla. Se equivocó, 500 militares y numerosos civiles, María Pita incluida, les hicieron frente durante dos semanas y les derrotaron.

Vencidos los ingleses, dejando 1.500 muertos en Galicia y varias naves hundidas, se dirigen a Lisboa para tratar que los portugueses se rebelen contra el rey nuestro señor Felipe II. Fracaso total. La defensa de Lisboa es protagonizada por 5.000 soldados viejos de infantería española. Su estrategia fue impedir el aprovisionamiento, aislar y hostigar al ejército desembarcado, y, el 3 de junio de 1589, atacarlo directamente. De 12000 ingleses que desembarcaron, 2.000 quedaron vivos.

Drake se separó de sus transportes y eligió veinte barcos escogidos para tratar de hacer daño en las Azores. Mientras Martín de Padilla, veterano de Lepanto, con siete galeras partía a la caza de los indefensos transportes de tropa ingleses.

Martín Padilla atacó en fila india con sus galeras, por el sector de popa, a los barcos enemigos que iba atrapando, acribillándolos con fuego de mosquete al aproximarse. Fueron así apresados cinco buques de transporte, que sufrieron seiscientas bajas entre muertos y heridos.

Drake no alcanzó las Azores sino que llegó a Porto Santo en Madeira. Rechazado su asalto, de vuelta a Inglaterra recaló entró en Vigo para hacer aguada (no sin bajas) y tras un temporal lllegó a Plymouth con sus galeones a primeros de julio.

Luis Gorrochategui: “De los 27.667 hombres que formaban la flota inglesa de 180 naves, solo volvieron a reclamar su paga 3.722”

Mattingly reconoce: «El ataque inglés a Portugal en 1589 terminó con el más rotundo de los fracasos, la guerra continuó todavía durante catorce años, es decir, de hecho continuó mientras vivió la reina Isabel, para terminar en algo así como una retirada».

Inglaterra, tras 1588, ni obtuvo ni conservó el dominio de los mares, y, de hecho, el tránsito de la Carrera de Indias durante 1589, 1590, 1593 y 1596 lo efectuaron novecientos ochenta y siete buques mercantes, con sólo un trece por ciento de pérdidas.

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