Roma, la leyenda del parricida Rómulo y su hermano Remo

Cuentan que hoy hace 2775 años que se fundó Roma. Como todos los orígenes, el de la actual capital de Italia está envuelta en una densa niebla histórica que ha tratado de disiparse con algunas leyendas. La más famosa sería la leyenda de la loba capitalina, de Rómulo y Remo.

Según ésta leyenda un hijo del héroe troyano Eneas, (hijo del príncipe dardanio Anquises y de la diosa Venus para los romanos y Afrodita para los griegos), Ascanio, había fundado sobre la orilla derecha del río Tíber la ciudad de Alba Longa.

En Alba Longa, ciudad latina, reinaron numerosos de los descendientes de Ascanio, hasta llegar a Numitor y su hermano Amulio. Este último destronó a su hermano Numitor, asesinó a todos sus hijos varones pero dejó con vida a su única hija, Rea Silva.

Amulio temió que si ésta llegaba a tener descendencia, sus hijos le disputaran el trono, y por este motivo procuró que no los tuviera. El mejor medio de evitar la descendencia para una mujer era dedicarla a mantener vivo el fuego del hogar en el templo de las Vestales.

Las Vestales, que eran las sacerdotisas de la diosa Vesta, la diosa protectora del hogar, no se podían casar ni tener hijos durante treinta años, so pena de un severo castigo. Sin embargo, Marte, el dios de la guerra, engendró en Rea Silvia a los mellizos Remo y Rómulo.

Por ese motivo, al nacer los mellizos fueron arrojados al Tíber dentro de una canasta, la cual encalló en la zona de las siete colinas situadas cerca de la desembocadura del Tíber en el mar; siendo recogidos por una loba que se acercó a beber.

Cuando fueron mayores, los mellizos restituyeron a Numitor en el trono de Alba Longa, y decidieron fundar, como colonia de Alba Longa, una ciudad en la ribera derecha del Tíber, en donde habían sido amamantados por la loba; y ser sus Reyes.

Mientras sobre el Palatino Rómulo divisó doce buitres volando, su hermano en otra de las colinas sólo vio seis. Entonces, Rómulo, con un arado trazó un recuadro en lo alto del monte Palatino, delimitando la nueva ciudad, y juró que mataría a quien lo traspasara.

Despechado, su hermano Remo cruzó despectivamente el recuadro, ante lo cual su hermano le dio muerte, quedando entonces como el único y primer Rey de Roma. El parricida Rómulo comenzó entonces a construir las murallas de la nueva ciudad y la llamó Roma.

Transcurría el año 753 antes de Cristo. Y una leyenda es una leyenda…

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