La «Doncella de Hierro» no fue empleada como método de tortura por la Inquisición España. Nunca existió.

Acaban en Twitter de mandarme a leer un artículo de la revista Muy Historia (Poca Historia) en la que aparece como instrumento de tortura de la Inquisición, la «Doncella de Hierro». Mentira. Jamás utilizó el Santo Oficio ese aparato ni ninguno parecido. Voy a tratar de explicarlo.

La famosa “Doncella de Hierro” es un ataúd o sarcófago con forma de mujer relleno de clavos en donde supuestamente se introducía al reo para que confesara sus delitos.

El empleo de la tortura, como bien saben aquellos que se han estudiado los procesos judiciales que se llevaban a cabo en toda Europa era generalizada y buscaba la confesión del investigado. En toda Europa, insisto. No solo en España.

Y no es cuestión de que ahora nos rasguemos las vestiduras. Esa era la idea que tenían nuestros antepasados de como se tenía que conseguir la confesión del presunto culpable. Frecuentemente el acusado se declaraba culpable para evitar un mayor sufrimiento. Evidentemente.

Pues bien, el aparato llamado “Doncella de Hierro” nunca fue empleado por el Tribunal del Santo Oficio en primer lugar porque el investigado hubiera muerto al primer envite. Jamás podría haber confesado.

Powell: «El empleo de la tortura física era relativamente infrecuente si se compara con el cuantioso número de los procesos, y se aplicaba bajo estrictos reglamentos, con garantías y condiciones más humanitarias q la mayoría de procesos requería en la Europa de aquellos tiempos.»

El Santo Oficio ofrecía más garantías a los acusados q cualquier tribunal de Europa de su tiempo. El proceso estaba controlado por jueces y abogados defensores. La tortura estaba rigurosamente regulada. No se podía poner en peligro la vida, ni mutilar, ni derramar sangre.

En segundo lugar porque la “Doncella de Hierro” nunca existió. Los cacharros que se exhiben en los museos de tortura son en su gran mayoría falsificaciones. Lo más seguro es que se trate de un interpretación de lo que se llamaba «capa de la infamia» y que fue utilizada en Alemania.

La «capa de la infamia» era utilizada para castigar en Alemania a cazadores furtivos y prostitutas: se trataba de una especie de vestido de madera o latón que el condenado debía llevar durante el cumplimiento de su pena y que no tenía clavos en su interior. Hubieran muerto.

Este es el que me ha mandado a leer el artículo de «Poca Historia». Tiene un puño y un lazito amarillo junto a su nick. El artículo de «Poca Historia» es el siguiente: https://muyhistoria.es/edad-media/fotos/los-instrumentos-de-tortura-de-la-inquisicion/toro-de-falaris…

Y por cierto defender una historia real de la Inquisición, no te hace favorable a la instauración de la Inquisición como alguno insinúa. Simplemente existió, nunca debería volver a existir pero no fue el «tribunal sediento de sangre» que nos vende la Leyenda Negra.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *