Gracias a Francisco Javier de Balmis, España llevó a cabo la primera campaña mundial de vacunación

El 12 de febrero de 1819 falleció el médico alicantino Francisco Javier de Balmis y Berenguer. Gracias a él, España fue responsable de la primera vacunación mundial de la Historia: la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, uno de los primeros pasos para acabar con la viruela.

La vacuna contra la viruela había sido descubierta por el médico rural inglés Edward Jenner que publicó sus trabajos para obtenerla en el año 1798. La vacuna llegó a España en el 1800 gracias al doctor catalán Francesc Piguillem y Verdacer.

Por entonces nuestro doctor Balmis acababa de recibir su título de Bachiller de Medicina en la Universidad de Toledo y se encontraba en Madrid continuando con su formación académica.

Con anterioridad había logrado el título cirujano en Valencia, ingresado en el cuerpo militar como cirujano del ejército, viajado en una expedición a América que tenía como misión luchar contra los ingleses en el Caribe y trabajar como cirujano mayor en el Hospital del Amor de Dios de la ciudad de México.

En 1795 había logrado que le concedieran los honores de Cirujano de Cámara de la corte del rey Carlos IV. Enterado del descubrimiento de la vacuna de Viruela investiga sobre el tema y se convierte en uno de los mayores defensores de la vacunación.

Estamos en 1803. Balmis propone a la Junta de Cirujanos de Cámara un proyecto para trasladar la vacuna a las provincias españolas de ultramar. Logra la sanción real y que el proyecto lo financie la corona: el rey Carlos IV había perdido a su hija María Teresa a causa de la viruela.

¿Y cómo propone Balmis que se lleve la vacuna de la viruela a América y Asia? Inoculando en primer lugar la vacuna a veintidós niños huérfanos que servirán como “vehículo humano”. Los niños viajarán a América con un equipo de cirujanos y médicos que serán los encargados de poner las vacunas.

Junto a Balmis, los niños, los médicos y cirujanos viajará la enfermera Isabel Zendal que será la encargada de cuidar de los menores. La expedición visitó San Juan de Puerto Rico, La Guaira, Puerto Cabello, Caracas, La Habana, Mérida, Veracruz, Ciudad de México,…

En septiembre de 1805 junto a otros veinticinco huérfanos viajó a Manila, capital de las por entonces españoles islas Filipinas y en el 1806 difundió la vacuna en las ciudades chinas de Macao y Cantón.

La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna permitió que la vacuna llegara a los actuales México, Ecuador, Colombia, Panamá, Venezuela, Perú, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Chile, las regiones oeste y sur del Brasil y las islas Filipinas.

Y es así como Balmis dirige la que nada más organizarse se conoció como Real Expedición Filantrópica de la Vacuna; una misión en esencia de carácter humanitario, también científica y médica, pionera en la historia, y antecedente directo para la erradicación de la viruela.

Edward Jenner, descubridor de la vacuna contra la viruela, escribió al respecto de la expedición: “No puedo imaginar que en los anales de la historia se proporcione un ejemplo de filantropía más noble y más amplio que este.”

Al regresar de sus expediciones, Balmis fue recibido como un héroe y se instala en Madrid, en la calle Valverde. Tomará partido contra el rey usurpador José I de Bonaparte y en el año 1814 será designado Cirujano de Cámara del rey Fernando VII e integrante de la Junta Superior de Cirugía.

Volverá al actual territorio de México en 1809 y participará como médico militar en las luchas que las tropas realistas mantendrán contra los insurrectos en Valladolid y Jalapa. Volverá a España en el año 1812 y fallecerá el 12 de febrero de 1819.

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