Dña. Ana de Mendoza, la princesa tuerta que acabó sus días encerrada en su propio palacio por sus relaciones con el traidor Antonio Pérez

Hoy hace 429 años que murió en Pastrana Dña. Ana Hurtado de Mendoza de la Cerda y de Silva y Álvarez de Toledo, más conocida como la princesa de Éboli y que acabó sus días por orden del rey nuestro señor Felipe II presa en esta habitación del Palacio Ducal de Pastrana.

La Princesa de Ebolí acabó sus días encerrada en una habitación de su propio Palacio Ducal de Pastrana debido a las relaciones que tuvo con Antonio Pérez, secretario del rey Felipe II y uno de los grandes urdidores de la Leyenda Negra antiespañola.

Juan Escobedo, secretario de D. Juan de Austria, fue asesinado por seis sicarios mandados por el traidor Antonio Pérez en la calle de la Almudena de Madrid. Escobedo venía de la casa de otra supuestamente implicada en el asesinato, Ana de Mendoza de la Cerda, princesa de Éboli.

Antonio Pérez, desde su puesto de secretario de Felipe II, y con la supuesta complicidad de la princesa de Éboli vendía secretos de Estado a los enemigos de España. Enterado Escobedo de esos turbios negocios amenazó a Pérez con desvelarlos.

En los tejemanejes de Antonio Pérez estaba implicada la tuerta más famosa de la Historia de España, Nuestra protagonista, posible amante de rey Felipe II, también ganaba sus dineros vendiendo secretos de Estado. Supuestamente, pues nunca fue juzgada.

“En la noche del 31 de marzo de 1578 embozo viejo y oscuro de este templo, frente al hoy Palacio de Consejos, apareció un muerto de lujo que resultó estarlo de varias estocadas y ser Juan de Escobedo, secretario mayor del señor gobernador de los Países Bajos don Juan de Austria.”

La relación que mantuvo con el traidor y urdidor de la Leyenda Negra, provocó que el rey Felipe II confinará a la Princesa de Ebolí primero en Pinto, luego en Santorcaz y posteriormente en el Palacio Ducal de Pastrana. El Rey ordenó poner esta reja para evitar su fuga.

En Pastrana tienen una leyenda que dice que la Princesa de Éboli, al final de sus días, sólo podía asomarse a este balcón enrejado una hora al día. Verdad o no, el caso es que el espacio que se encuentra frente al Palacio Ducal, se llama Plaza de la Hora.

En la cripta de la Iglesia Colegiata de la Asunción de Pastrana se encuentran enterrados los cuerpos de la Princesa de Ebolí, de su esposo y de otros miembros de la familia Mendoza. Algunos proceden del Panteón del Infantado donde los franceses hicieron de las suyas en 1808.

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