Fachada occidental Partenón

El Partenón recupera su silueta: concluye la restauración de la fachada occidental tras retirar los andamios

El Ministerio de Cultura de Grecia y el Servicio de Restauración de la Acrópolis (YSMA) han anunciado la finalización de los trabajos estructurales en la fachada occidental del Partenón. Con la retirada definitiva de los andamios exteriores de este flanco, el primero que reciben los visitantes al acceder al recinto monumental, el templo clásico muestra su estado más completo y consolidado en más de dos siglos.

La intervención, fundamentada en los principios de la anastilosis, ha permitido devolver la continuidad geométrica al frontón oeste, una de las zonas que mayor impacto visual y estructural sufrió tras el bombardeo veneciano de 1687 y el posterior expolio de sus grupos escultóricos a principios del siglo XIX.

Consolidación del frontón y el tímpano

El núcleo de las actuaciones se ha centrado en el tímpano del frontón occidental. El equipo técnico ha recolocado e integrado dos grandes bloques de mármol (ortostatos) en el muro interior de apoyo. Uno de estos bloques se ha reconstruido uniendo fragmentos originales recuperados en las excavaciones del propio yacimiento, mientras que el segundo ha sido tallado íntegramente con nuevo mármol pentélico para rellenar el vacío estructural.

Esta aportación de material no solo estabiliza el remate superior de la fachada, sino que devuelve al espectador la lectura limpia de las proporciones originales concebidas por los arquitectos Ictino y Calícrates en el siglo V a. C.

Titanio frente al deterioro del siglo XX

La metodología aplicada sigue los criterios internacionales de conservación, priorizando la reversibilidad y el uso de materiales inertes. Durante el proceso, se han retirado de forma selectiva los pernos y las abrazaderas de hierro introducidos en las restauraciones de las primeras décadas del siglo XX. La oxidación y consiguiente expansión de aquellos antiguos metales había provocado graves fracturas internas en el mármol clásico.

En esta fase, todas las sujeciones internas e injertos estructurales se han realizado con titanio, un material resistente a la corrosión que garantiza la estabilidad sin alterar la composición físico-química de la piedra. El nuevo mármol empleado permanece visiblemente diferenciado del original, cumpliendo así con la norma de legibilidad de las intervenciones contemporáneas, aunque se espera que la pátina del tiempo unifique los tonos cromáticos a medio plazo.

Siguiente fase: la reconstrucción de la ‘cella’

La retirada de las estructuras auxiliares despeja la visual exterior de la fachada oeste de la Acrópolis. Sin embargo, los planes de conservación del monumento continúan activos. El foco de los trabajos institucionales se desplaza ahora hacia el interior del edificio, concretamente a la cella o cámara interior que albergaba la estatua de Atenea Partenos.

El proyecto de la cella prevé la reintegración de unos 360 sillares originales y la aportación de 90 bloques nuevos de mármol con el objetivo de elevar los muros norte y sur a una altura de entre 4,5 y 10 metros. Al ejecutarse en el espacio interior del templo, estas tareas no requerirán la instalación de andamiajes perimetrales masivos en el exterior del monumento.

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