Inscripciones latinas en la cova
Un equipo de investigación ha documentado en la Cova de les Dones (Millares, Valencia) un conjunto de unas 120 inscripciones latinas dedicadas a una divinidad denominada «Domina», en una cueva que registra además restos de arte paleolítico, un santuario ibérico y estructuras prehistóricas de estalagmitas modificadas. El hallazgo, anunciado por la Universidad de Alicante en julio de 2026, se enmarca en el proyecto de investigación DONARQ. A continuación se detallan la cronología del yacimiento y los datos disponibles sobre el santuario romano.
El yacimiento y su cronología
La Cova de les Dones se encuentra en el término municipal de Millares, en la comarca valenciana de la Ribera Alta. Fue documentada por primera vez en 1795 por el naturalista Antonio José Cavanilles. Desde los años sesenta del siglo XX se conocía como yacimiento con cerámica ibérica de la Edad del Hierro, y desde 2021 como enclave de arte parietal paleolítico, con más de ciento diez unidades gráficas (uros, caballos, ciervos y motivos geométricos) datadas en el Paleolítico Superior.
En enero de 2025, un equipo de investigación documentó en una sala situada a más de 200 metros de la entrada, junto a pozas naturales de agua, un santuario de época romana con una quincena de inscripciones latinas y una moneda del emperador Claudio (41-54 d.C.) encajada en una fisura de la roca.
De forma independiente al santuario romano, entre 2024 y 2025 el mismo equipo identificó más de cien estalagmitas fracturadas, desplazadas y reagrupadas de forma intencionada, un fenómeno conocido como espeleofactos, atribuido a un periodo prehistórico anterior al uso romano de la cueva y en proceso de datación mediante series de uranio. Por el número de estas estructuras, el yacimiento se sitúa, según los investigadores, en segundo lugar a nivel mundial, por detrás de la cueva de Saint-Marcel, en Francia.
El uso continuado de la cueva documentado hasta ahora comprende, por tanto, cuatro fases: arte parietal en el Paleolítico Superior, manipulación de estalagmitas en un momento posterior de la prehistoria, un santuario ibérico de la Edad del Hierro y un culto romano organizado en los siglos I y II d.C.
El santuario romano y las inscripciones a Domina
Entre julio y agosto de 2026, una nueva campaña del proyecto DONARQ —con participación de las universidades de Alicante, Zaragoza y la UNED de Sevilla, y colaboradores de Valencia, Barcelona, el País Vasco y Burdeos— elevó el número de inscripciones latinas documentadas a unas 120, datadas mayoritariamente en los siglos I y II d.C. Los investigadores señalan que es el mayor conjunto de inscripciones latinas registrado hasta ahora en un santuario rupestre del antiguo Imperio Romano.
De esas 120 inscripciones, cinco son votivas y mencionan a una divinidad a la que los dedicantes se dirigían como «Domina». Tres de ellas incluyen además el término «Malaci». Según los investigadores, ni «Domina» ni «Malaci» corresponden a ningún teónimo o epíteto previamente catalogado en la epigrafía romana o ibérica conocida en la península. El arqueólogo Sergio García-Dils (UNED-Sevilla) indica que la concentración de los textos en un área delimitada es indicativa de un culto organizado. La historiadora Silvia Alfayé Villa (Universidad de Zaragoza) plantea como hipótesis de trabajo una relación de la divinidad con el agua, dada la presencia de pozas naturales en la sala, sin que esté confirmada.
Bajo varias de las inscripciones se hallaron fusayolas, piezas usadas como contrapeso en la rueca para hilar. Algunas inscripciones incluyen nombres femeninos. La investigadora Virginia Barciela González (Universidad de Alicante) relaciona ambos elementos con la participación de mujeres como dedicantes en el culto. No se han documentado, hasta la fecha, referencias a sacerdotisas con cargo oficial ni a presencia militar entre los dedicantes.
El proyecto cuenta con financiación del Pla Restaura de la Generalitat Valenciana, la British Academy y el ayuntamiento de Millares. No se ha localizado, hasta la fecha, una publicación revisada por pares específica sobre las inscripciones de «Domina» y «Malaci»; la última publicación del equipo en una revista de este tipo, de 2023 en Antiquity, se refiere al arte paleolítico de la cueva.