Quién espera, desespera: «A buenas horas mangas verdes»

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¿Conocen la expresión «a buenas horas mangas verdes»? Pues nace esperando a que apareciera la Santa Hermandad para revolver algún entuerto o prender a delincuentes. Nació con los Reyes Católicos y fue disuelta 10 años antes de que se creara la Guardia Civil.

En total había unos 2000 agentes de la Santa Hermandad. Era frecuente, dado su escaso número y los medios de comunicación de la época (caballo y el tranvía de San Fernando, un rato pie y otro andando) que llegaran tarde al lugar de los hechos: «a buenas horas mangas verdes».

La Santa Hermandad nació para controlar la seguridad de los caminos, transportes, el comercio, los suministros, perseguir a aquellos que habían cometido algún delito y mantener el orden público.

La Santa Hermandad se crea para unificar las distintas hermandades locales en una sola con jurisdicción en todo el reino por iniciativa del asturiano Alonso de Quintanilla, Contador Mayor de Cuentas y el burgalés Juan de Ortega, Primer Sacristán del Rey.

Los Reyes Católicos otorgaron la Carta de Fundacional de la Santa Hermandad, el Ordenamiento de Madrigal, el 19 de abril de 1476. Tenía competencias en asaltos de caminos, robos, homicidio, lesiones, incendios de mieses, viñas y casas, ejecución de las penas,…

¿Y quién pagaba a los agentes de la Santa Hermandad? Se sufragaba gracias a un impuesto indirecto llamado «sisa», una especie de Impuesto de Valor Añadido que tuvieron que sufrir nuestros antepasados y que originó el verbo sisar, es decir, hurtar, robar,…

Vestían con un coleto de color blanco con mangas anchas rematadas en color verde distintivo con sendas cruces rojas en pecho y espalda y calzas de tono encarnado, más un casco de hierro batido y lanza y espada como armamento.


Es muy posible que Miguel de Cervantes estuviera preso en alguna prisión de la Santa Hermandad. Varias veces acabó en la cárcel. En su magna obra no trata precisamente bien a unos agentes que trasladan a unos cautivos camino de galeras: «gente soez y mal nacida».

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