La hazaña de Agustina de Aragón en la Puerta del Portillo de Zaragoza

Hoy hace 235 años. el 4 de marzo de 1786, que nació en Reus (Barcelona) la que sería la subteniente Agustina Zaragoza Domenech, más conocida como Agustina de Aragón, heroína de España en la lucha contra el francés en la Guerra de la Independencia (1808-1814).

Agustina de Aragón estaba casada con el cabo de artillería Joan Roca Vilaseca al comienzo de la guerra provocada por Napoleón, ídolo por cierto de los afrancesados de aquel tiempo. Como era costumbre en la milicia, Agustina acompañaba a su esposo a sus destinos.

El 15 de junio de 1808 las tropas del mariscal François Joseph Lefebvre trataron de entrar a Zaragoza por las puertas del Portillo, Carmen y Santa Engracia. En ese primer ataque los franceses perdieron 700 hombres mientras que los españoles sufrieron 300 bajas.

El siguiente ataque francés tendrá lugar el 1 de julio. Todo ese día las baterías a artillería francesas (30 cañones, 4 morteros y 12 obuses estuvieron bombardeando la ciudad sobre todo la Alfajarería y las Puertas del Portillo y del Carmen.

El 2 de julio los gabachos tratan de nuevo de entrar en Zaragoza. Agustina se encuentra llevando agua y comida a los soldados que resistían en la puerta del Portillo. Uno de ellos es su marido Juan Roca Vilaseca, cabo de artillería con el que se ha casado en Barcelona.

Viendo que todos los defensores españoles están muertos y heridos, Agustina se hace con la mecha de uno de los artilleros muertos y dispara un cañonazo contra los franceses al grito de “Ánimo artilleros, que aquí hay mujeres cuando no podáis más.”

«Fue tal el Heroísmo de las Matronas Aragonesas que tomando las armas se incorporaron con sus valerosos compatriotas, permaneciendo una de ellas dando fuego a un cañón repetidas veces con la mayor bizarría.»

En palabras de Palafox «se lanzó al cañón, arrancó de la mano del muerto la mecha y siguió con la mayor intrepidez dando fuego a la pieza todo el tiempo que duró el ataque, a la voz ¡Viva España, Viva mi Rey Fernando! que no dejaba de proferir».

Caída Zaragoza en manos gabachas tras el segundo sitio en febrero de 1809, fue hecha prisionera. Consiguió escapar junto a su marido y participó después en acciones bélicas en Tortosa (donde volvió a ser presa por los franceses y a escaparse), Arapiles y Vitoria.

Durante la guerra conseguiría sucesivamente los galones de Sargento y de Subteniente. Fallecido su primer marido, se casó con el médico Juan Cobos. Vivió en Valencia, Sevilla y Ceuta donde falleció el 29 de mayo de 1857. Está enterrada en Nuestra Señora del Portillo de Zaragoza.

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