Primer legionario
El 20 de septiembre de 1920 se alistó el primer legionario en el Tercio de Extranjeros, la unidad que con el tiempo se convertiría en la Legión Española. Se llamaba Carlos Espresati de la Vega, gaditano, y con los años ascendería por méritos de guerra hasta el empleo de sargento, hasta morir luchando en el Monte Malmusi.
La creación de la Legión fue una idea del entonces teniente coronel Millán Astray, que consideró que el cuerpo había nacido el mismo día en que se alistó aquel primer legionario. España guerreaba entonces en Marruecos fundamentalmente con soldados de reemplazo, poco preparados para la dureza del frente, y de ahí surgió la necesidad de una tropa distinta.
La nueva unidad se formaría con soldados profesionales, sin que importaran a la hora del alistamiento ni la nacionalidad ni el pasado del candidato: bastaba con que estuviera sano, fuerte y fuera capaz de empuñar un arma. Con ella, Millán Astray trataba de emular a los viejos tercios españoles.
Como lugarteniente y jefe de la primera bandera, Millán Astray eligió a otro gallego, el comandante Francisco Franco, que por entonces ya había desarrollado una brillante carrera en África y era famoso por su eficacia. Franco acabaría dirigiendo la Legión a partir de 1923.

Entre los doscientos primeros alistados en el Tercio era mayoría la tropa procedente de Cataluña, y los primeros hechos destacados de la Legión fueron el socorro a Melilla tras el desastre de Annual, en 1921, y la toma de una cabeza de puente en la playa durante el desembarco de Alhucemas.
Sin embargo, la identidad de ese primer legionario no está cerrada. Es uno de los pequeños misterios que aún divide a los historiadores de la Legión.
Dos nombres para un mismo honor
Durante décadas, el Ejército de Tierra señaló a otro hombre como fundador simbólico del cuerpo: Marcelo Villeval Gaitán, natural de Ceuta. Con esa misma fecha, el 20 de septiembre de 1920, se ha venido celebrando el aniversario de la Legión. Ese fue el nombre que durante años reprodujeron la Wikipedia y buena parte de la prensa militar.
En 2020, un grupo de historiadores y archiveros ceutíes revisó la documentación original del alistamiento y presentó una tesis distinta. Fue Espresati, no Villeval, quien primero pasó el reconocimiento médico en el banderín de Ceuta. Eso le convertiría en el auténtico primer legionario. La tesis ganó tanto peso que en 2022 la Comandancia General de Ceuta la declaró oficial, coincidiendo con el 102 aniversario del cuerpo.
Las trayectorias de ambos legionarios coinciden de forma llamativa. Los dos ascendieron por méritos de guerra. Los dos murieron el mismo día, el 23 de septiembre de 1925, en el asalto al Monte Malmusi, durante las operaciones posteriores al desembarco de Alhucemas. Espresati cayó como sargento; Villeval, como brigada. Esa coincidencia no ha zanjado el debate, sino que lo ha alimentado: en diciembre de 2025, un descendiente de Espresati denunció que las dos historias se mezclan y que se atribuyen méritos de uno a otro. A día de hoy, ambos nombres siguen disputándose, cada 20 de septiembre, el título de primer legionario.
Los doscientos catalanes
El dato sobre el origen de aquel primer contingente se queda corto. No fue que la mayoría vinieran de Cataluña: fue prácticamente la totalidad. El primer legionario, fuera Espresati o Villeval, se había alistado a título individual en Ceuta el 20 de septiembre. Pero el primer gran contingente de tropa llegó unos días después desde Barcelona: cerca de 200 voluntarios que se habían alistado allí en solo tres días, antes de que el reclutamiento se extendiera a otras ciudades.
Millán Astray dejó escrita su propia crónica de aquella llegada: «los doscientos catalanes, la primera esencia de la Legión». Una unidad bautizada Tercio de «Extranjeros», pensada en origen para atraer a excombatientes europeos tras la Primera Guerra Mundial, acabó nutriéndose, en la práctica, de una tropa fundacional española y mayoritariamente catalana. Aquellos doscientos catalanes fueron además los primeros en entrar en combate, en el socorro a Melilla de 1921 tras el desastre de Annual.