Tartessos, el misterio aún no resuelto

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Tartessos

Tartessos

Tartessos o Tartesos fue definido por lo griegos y romanos como un reino situado en el sur de la Península Ibérica, rico en recursos minerales gobernado en su etapa final por Argantonio que según algunos historiadores podía estar habitado por población indígena íbera que habría existido entre los siglos XII y VI antes de Cristo.

Según la mitología griega en Tartessos habría tenido lugar el décimo trabajo de Heracles (Hércules para la mitología griega): a Heracles se le ordenó ir a buscar el ganado de bueyes de Gerión a Tartessos. Gerión era un gigante que tenía los cuerpos de tres hombres juntos, unidos por el vientre y divididos en tres desde los costados y los muslos. Gerión era el pastor del rebaño al que cuidaba junto con su perro guardián Orto, un can de dos cabezas. Heracles primero mató al perro con su maza y luego acabó con la vida de Gerión en las cercanías del río Antemo.

No existe una evidencia arqueológica de una ciudad con el nombre de Tartessos pero si se han hallado los restos de ricos tesoros funerarios encontrados en varios yacimientos y necrópolis demuestran la existencia  de una cultura tartesia.

Para los griegos era un estado regida por un monarca rico en productos agrícolas, ganaderos y minerales como el oro, la plata, el estaño y el hierro cuya capital habría estado en el cauce del rio Guadalquivir.

El núcleo inicial de esta cultura habría crecido en torno a las desembocaduras del río Tinto y del río Odiel en la actual provincia de Huelva. Se habría expandido por el valle del Guadalquivir hasta la cuenca del Guadiana y por el oeste por el Algarve. Habría ocupado parte de las actuales provincias de Huelva, Sevilla, Cádiz y el sur de Portugal.

Según Heródoto el rey Argantonio, que significaría el hombre o señor de la plata, habría sido el primer rey histórico. Habría reinado 80 años y habría vivido hasta la edad de 120 años. Anteriormente habrían reinado reyes mitológicos como Gerión, Norax, Gárgoris y Habis. Con Argantonio habría llegado el final del reino o cultura tartésica.

Tesoro de Carambolo

Lo que sí ha llegado a nuestros días son una serie de hallazgos arqueológicos que demuestran de que se trataba de una civilización rica: el tesoro de Carambolo, el de Aliseda, la diadema de Ébora o el bronce del Carriazo. En todos estos hallazgos se han encontrado piezas de oro como diademas, brazaletes, pectorales, collares, …, elaboradas con mucha precisión y que muestran una fuerte influencia fenicia. Entre las piezas del tesoro de Carambolo se encuentra una diosa Artarté, fenicia.

Tesoro del Carambolo

La civilización tartesia finalizó en el siglo V antes de Cristo creyéndose que se debió al agotamiento de sus yacimientos minerales. Se considera a los turdetanos herederos de los tartesos, una tribu ibera. Se les relaciona con los tartesos por su lengua, por su territorio y por su sistema de escritura alfabético similar al fenicio y distinto al resto de las tribus íberas.

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