Rodrigo Díaz de Vivar, el escudero que se llegó a ser conocido como «Cid Campeador» que conquistó Valencia y cuya tumba fue profanada por los franceses.

Cuenta la leyenda que Rodrigo Díaz de Vivar, aquel que conocemos como el Cid Campeador, logró vencer después de muerto a las huestes del moro Búcar, aquel que pretendía recuperar la ciudad de Valencia. Y oigan, una leyenda es una leyenda…

Lo que sí sabemos, según Menéndez Pidal, es que Rodrigo era hijo de Diego Laínez, descendiente de Laín Calvo, de la estirpe de Diego Rodríguez Porcelos, Conde de Castilla y fundador de la ciudad de Burgos.

Huérfano a temprana edad, Rodrigo se educó en la corte del rey Fernando I de León junto al infante Sancho. Cuando accede este al trono de Castilla como Sancho II en 1065, Rodrigo es nombrado Alférez del Rey, jefe de la milicia real.

Fernando I decidió que a su muerte sus reinos se dividieran entre sus hijos: a Sancho le legará Castilla, a Alfonso le tocará León, a García le otorgará Galicia, la infanta Elvira será Señora de Toro y la infanta Urraca de Zamora. Resultado: la guerra.

En 1066 Rodrigo se gana el sobrenombre de «Campeador» al vencer en combate singular al caballero navarro Jimeno Garcés. Gracias a esa victoria varios castillos fronterizos entre Castilla y Navarra quedan en posesión castellana.

Estando al frente de las tropas del rey Sancho II de Castilla venció en las batallas de Llantada y Golpejera al ejército de Alfonso VI de León, hermano de Sancho. ¿Qué se disputaban los hermanos? Que un mismo monarca reinase en Castilla y en León.

Sancho II de Castilla: ”Si ellos son más numerosos, nosotros somos mejores y más fuertes. Y aún más, comparo mi lanza con mil soldados y la de Rodrigo Campeador, con cien soldados”. (Crónica Najerense)

En Golpejera ambos reyes terminan presos. Según la Crónica Najerense Rodrigo libera a Sancho mientras Alfonso es trasladado a Burgos para luego ser liberado y desterrado. Tiene que buscar refugio en la corte musulmana de Toledo.

En el año 1072 Sancho II de Castilla es asesinado en las murallas de Zamora a manos de Bellido Dolfos. Muerto sin descendencia Sancho, el trono castellano pasa gracias al Fuero Juzgo a manos de su hermano Alfonso VI, sospechoso de haber instigado la muerte del rey de Castilla.

Rodrigo Díaz, Alférez del Rey, hace jurar a Alfonso VI que nada tuvo que ver con la muerte de su hermano. Y así sucede en la iglesia de Santa Gadea a finales de 1072. Alfonso jura que nada tiene que ver con la muerte de su hermano y destituye al Cid de sus cargos.

A pesar de la destitución de sus cargos, el rey Alfonso VI casa a Rodrigo con su sobrina Jimena, bisnieta del rey Alfonso V de León. A partir de entonces el Campeador servirá a su nuevo Rey recaudando tributos a los musulmanes.

Un malentendido hace que Rodrigo sea condenado al destierro perdiendo todos sus bienes en 1081. Un encuentro con el hermano menor de Alfonso, García, y el robo de las parias recaudadas por Rodrigo, hace pensar al rey castellano que el de Vivar quiere traicionarle.

Rodrigo Díaz cruza la frontera y se adentra en tierra de moros acompañados de unos 300 fieles que pronto alcanzarán los 5000. Una vez en Zaragoza acepta proteger al rey Al-Mutamín de las querellas que tiene con su hermano Mundir, gobernador musulmán de Lérida.

Luchando contra Mundir y venciéndolo en el campo de batalla es bautizado por los musulmanes como Sidi, Cid, Señor. Guerreando en Levante, los almorávides desembarcan en la península y derrotan a Alfonso VI en Sagrajas (1086).

A partir de ese momento el Cid Campeador lucha para si mismo y emprende una campaña de dominio sobre lo que luego sería el reino de Valencia. A pesar de los intentos de Alfonso VI y otros reyes musulmanes de evitarlo, Rodrigo toma Valencia el 15 de junio de 1094.

El Cid Campeador falleció en Valencia un 10 de julio de 1099. Venció batallas en Grau, Barbastro, Medinaceli, Alcocer, Pinar de Tevar,… Tiene estatuas en Burgos, Valencia, Sevilla, Nueva York, San Francisco, San Diego y Buenos Aires y su vida fue glosada en el extraordinario «Cantar de Mio Cid».

¿Dónde está enterrado el Cid? Pues parece ser que sus restos fueron depositados en la Catedral de Burgos pero después de varias peripecias que explica muy bien Reto Histórico en su web. Por supuesto, al igual que la tumba del Gran Capitán, los franceses profanaron su tumba.

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