Los partidarios de la Santa Junta no eran liberales, ni comunistas ni blandían estrellas rojas

Hace 500 años que Padilla, Bravo y Maldonado perdieron la cabeza en Villalar. Los comuneros no eran liberales, ni comunistas, ni independentistas, ni deseaban acabar con la monarquía, ni con el absolutismo. Querían q la legítima reina Juana gobernara Castilla, no su hijo Carlos.

No eran republicanos, ni blandían ninguna estrella roja cual soldados del Ejercito Rojo. Por cierto, si el emperador Carlos en vez de ayudarse en su gobierno con nobles flamencos, darles cargos y prebendas, se hubiera rodeado de castellanos ¿Se habrían sublevado los comuneros?

Evidentemente no. Se trato de un levantamiento alentado y promovido por la nobleza castellana que trataba de no perder sus privilegios y sus derechos a manos de un rey que consideraban extranjero y que además no paraba de pedirles dinero, no un levantamiento popular.

Los comuneros no utilizaban una bandera morada. El pendón de Castilla que portaban los comuneros tenía el color bermellón y las únicas estrellas con las que soñaban los comuneros se encontraban en el cielo. No eran comunistas. El color morado procede del bermellón desteñido.

Además se olvida que no todas las ciudades castellanas con representación en cortes se unieron al movimiento. Las ciudades andaluzas, por ejemplo, no lo hicieron, Burgos se desligó de él bien pronto, y en Valladolid albergaban serias dudas respecto al mismo.

La Corona de Castilla en aquella época no era sólo Castilla y León: eran también la actuales Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco Castilla la Mancha, Madrid, Extremadura, Andalucía, Murcia y Canarias. Todo lo que en España no era la Corona de Aragón o de Navarra era Castilla.

Además en cuanto tomaron conciencia que la reina Juana no iba a enfrentarse a su hijo (estuvieron 65 días tratando de convencer a la buena mujer que cogiera las riendas de sus reinos) enviaron una delegación para tratar de negociar con el emperador.

El 23 de abril de 1521 el ejercito del emperador y rey Carlos alcanza al de la Santa Junta (no Junta Comunera) en un paraje cercano a Villalar que se conoce como Puente del Fierro comandados por el capitán general Juan de Padilla.

Los rebeldes llegan a Puente de Ferros procedentes de Torrebatón, donde habían logrado tomar el castillo entregándose al pillaje del que sólo se librarían las iglesias, camino de Toro perseguidos por el ejército real.

Derrotado el ejército de la Santa Junta el día 23 de abril de 1521, sus líderes resultan prendidos. Al día siguiente Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco de Maldonado serán decapitados y sus cabezas expuestas en el rollo o picota de Villalar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: