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Hoy hace 156 años, el 24 de octubre de 1870, moría en la abadía cisterciense de Fontfroide, cerca de Narbona, Antonio María Claret, misionero, arzobispo de Santiago de Cuba y confesor de Isabel II. Tenía 62 años y había llegado allí huyendo: el embajador de España en París había pedido su detención, y el obispo de Perpignan le avisó a tiempo para que se ocultara entre los monjes. Pocas figuras del siglo XIX español fueron tan veneradas y, a la vez, tan calumniadas. Azorín lo resumió en una frase: “Existen dos Claret”.
Nació en Sallent (Barcelona) el 23 de diciembre de 1807, quinto de los once hijos de una familia dedicada al textil. De niño trabajó en los telares de su padre y en 1825 se trasladó a Barcelona para perfeccionarse en el oficio, mientras estudiaba dibujo y gramática en la escuela de la Junta de Comercio, en la Lonja. Pero algo cambió en aquellos años. En 1829 entró en el seminario de Vic y en 1835 fue ordenado sacerdote. Durante la década de 1840 recorrió Cataluña a pie como misionero, y el 14 de marzo de 1848 desembarcó en Canarias, donde predicó hasta el año siguiente. De vuelta en Vic, el 16 de julio de 1849, fundó con otros cinco sacerdotes la congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María: los claretianos.
Una cuchillada en Holguín
Apenas un mes después, el 11 de agosto de 1849, el obispo de Vic le comunicó que había sido nombrado arzobispo de Santiago de Cuba. Intentó renunciar, sin éxito. Fue consagrado en la catedral de Vic el 6 de octubre de 1850 y entró solemnemente en Santiago el 18 de febrero de 1851, poniendo su labor bajo la protección de la Virgen de la Caridad del Cobre. En una archidiócesis inmensa, mucho mayor que la de La Habana, hizo cuatro visitas pastorales en cinco años, siempre a pie o a caballo. Su empeño en denunciar las injusticias y corruptelas de la isla le granjeó enemigos poderosos.
El 1 de febrero de 1856, cuando salía de la iglesia en Holguín, un hombre le asestó una cuchillada en la cara. Según sus biógrafos, era un individuo al que el propio arzobispo había ayudado a salir de la cárcel poco antes. Claret salvó la vida, perdonó a su agresor y logró que se le conmutara la pena de muerte. Su seguridad en la isla, sin embargo, era cada vez más precaria. El 18 de marzo de 1857 recibió la orden real de trasladarse a Madrid.
Una jaula de oro en la corte
Llegó a la capital el 26 de mayo de 1857 y el 5 de junio se hizo oficial su nombramiento como confesor de la reina. Se instaló junto a la iglesia de los italianos, en la carrera de San Jerónimo, donde confesaba desde las cuatro de la madrugada. Echaba de menos las misiones y se comparaba con un pájaro encerrado en una jaula, por dorada que fuera. Isabel II le ofreció entonces acompañarla en sus viajes por España, y él los convirtió en campañas de predicación: en Burgos, el 16 de agosto de 1861, llegó a pronunciar once sermones en un solo día. Rechazó casi todas las condecoraciones y solo aceptó las grandes cruces de Isabel la Católica y de Carlos III. Como presidente del patronato del monasterio de El Escorial, lo transformó en un seminario con buenos maestros y una biblioteca cuidada.
Su cercanía a la reina lo convirtió en blanco de una parte de la prensa, que lo ridiculizó y le atribuyó un poder político que sus defensores siempre negaron. Cuando en 1865 Isabel II, presionada por su gobierno, reconoció el Reino de Italia, que se había apoderado de los Estados Pontificios, Claret se apartó de la corte en señal de protesta y solo regresó por indicación de Pío IX. Tras la revolución de 1868 acompañó a la reina destronada al exilio en París, intervino en el Concilio Vaticano I en defensa del papado y se retiró después a Prades, en el sur de Francia, antes de buscar refugio en Fontfroide.
Sus restos fueron trasladados a Vic en 1897. Pío XI lo beatificó el 25 de febrero de 1934 y Pío XII lo canonizó el 7 de mayo de 1950. La congregación que fundó con cinco compañeros reúne hoy, según los propios claretianos, a casi 3.000 misioneros en más de medio centenar de países. La Iglesia celebra su fiesta cada 24 de octubre.