Las obras de reurbanización que se están llevando a cabo en el entorno del paseo del Mercadal, concretamente en la confluencia con la calle Paletillas, han sacado a la luz los conocidos como restos del circo romano de Calahorra, unas estructuras de gran envergadura que han activado de inmediato los protocolos de catalogación y estudio del patrimonio histórico de la ciudad.
Los primeros análisis arqueológicos realizados sobre el terreno indican que, con una alta probabilidad, este hallazgo constructivo corresponde al muro exterior de la antigua estructura de espectáculos de Calagurris Nassica Iulia. El descubrimiento se considera un hito de enorme relevancia para la arqueología riojana, ya que permitirá delimitar de forma exacta la extensión total, el trazado y las dimensiones reales de una de las grandes infraestructuras públicas de esta relevante urbe romana.
Un coloso de la Antigüedad bajo el suelo actual
El circo romano de Calagurris está catalogado tradicionalmente como uno de los más imponentes de la península ibérica, estimándose de forma preliminar que su longitud original podía rondar los 400 metros. Sin embargo, debido al crecimiento urbanístico de Calahorra a lo largo de los siglos, gran parte de su trazado ha permanecido oculto o destruido bajo las edificaciones modernas.
El descubrimiento actual no solo confirma las hipótesis previas de los historiadores sobre la orientación del monumento, sino que aporta datos materiales inéditos sobre las técnicas constructivas empleadas por los ingenieros romanos en la zona de las gradas o del deambulatorio exterior.
Seguimiento y viabilidad de las obras
Como establece la normativa de patrimonio para zonas de alta sensibilidad arqueológica, los trabajos de reurbanización cuentan con un seguimiento arqueológico permanente. Tras la aparición de los sillares y las estructuras de cimentación, los técnicos han procedido a la limpieza, documentación fotográfica y escaneo tridimensional de las piezas para garantizar su correcta preservación digital.
Desde el Ayuntamiento y las autoridades de patrimonio se evaluarán los próximos pasos a seguir para compatibilizar la protección y el estudio de este legado romano con la continuidad de los trabajos de mejora urbana en el paseo del Mercadal.

