El 30 de abril de 1830 entró en vigor la “Pragmática Sanción”, por la que Fernando VII anulaba el “Nuevo Reglamento sobre la Sucesión en estos Reinos”, aprobado por Felipe V, que imposibilitaba en la práctica el acceso de las mujeres al trono de España, en contra de la costumbre castellana.
¿Y por qué “casi en la práctica”? Ahora mismo, en caso de que el rey no tenga hijos varones, hereda el trono la primera hija mujer. Entonces no. Antes de que una mujer pudiera acceder a la Corona, tenían prelación los hermanos y sobrinos del rey, lo cual hacía casi imposible que una mujer reinara.
A esta norma se la conoce como Ley Sálica, y no “sádica”, como el que suscribe ha escuchado alguna que otra vez. ¿El motivo? La costumbre de que no heredaran las mujeres el trono procedía de Francia, que a su vez la había adoptado de los francos salios.
Fernando VII cambia las reglas del juego
¿Y por qué el rey “Felón” derogó la Ley Sálica, que regía en España desde tiempos de su antepasado borbón Felipe V? Pues, esencialmente, para fastidiar a su hermano Carlos María Isidro, que heredaría el trono al no tener Fernando un hijo varón.
Fernando VII se casó cuatro veces: con su prima María Antonia de Nápoles; con su sobrina María Isabel de Braganza, con la que tuvo una hija que falleció a los cuatro meses; con María Josefa Amalia de Sajonia; y, en 1829, con otra de sus sobrinas, María Cristina de las Dos Sicilias.
Las tres primeras reinas fallecieron sin dar descendencia viva al rey Fernando VII. En cambio, del enlace con María Cristina nació una hija que, a la postre, sería Isabel II. Al anular la “Ley Sálica”, el rey “Felón” se aseguraba que reinara un hijo o hija suya.
La crisis sucesoria que desata las guerras carlistas
Y pensarán ustedes que, al anular la “Ley Sálica”, la sucesión del rey ya estaba resuelta. Pues no. Resulta que el rey “Felón” enfermó gravemente en el verano de 1832, y los partidarios de Carlos María Isidro, su hermano, lograron que, entre fiebres, derogara la “Pragmática Sanción de 1830”.
El heredero al trono volvía a ser Carlos María Isidro, el “hermanísimo”, que ya se veía como rey de España, pues Fernando VII estaba gravemente enfermo. Pero no iba a ser así. El rey “Felón”, sorpresivamente, se recuperó en diciembre de 1832 y, donde dije digo, digo Diego.
El rey Fernando VII volvió a dar vigencia a la “Pragmática Sanción”, volvió a derogarse la “Ley Sálica”, Isabel volvió a ser heredera y princesa de Asturias. El rey “Felón” falleció el 29 de septiembre de 1833, y su hija fue proclamada reina de España con tres años de edad.
La regencia del reino la ostentó su madre, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias. El hermano de Fernando VII nunca aceptó que su sobrina fuera proclamada reina de España, y su monumental enfado dio lugar a la Primera, la Segunda y la Tercera Guerra Carlista.

