Juan de Medici

Un análisis de ADN antiguo resuelve el misterio de la muerte de dos miembros de la familia Médici: fue malaria, no veneno

Durante más de cuatro siglos, la muerte de varios miembros de la poderosa familia Médici, que gobernó Florencia y gran parte de la Toscana durante el Renacimiento, estuvo rodeada de rumores de envenenamiento. Un nuevo estudio de ADN antiguo, publicado en la revista iScience por un equipo internacional liderado por la paleopatóloga Serena Tucci, de la Universidad de Yale, y la investigadora Valentina Giuffra, ha confirmado que al menos dos de esos fallecimientos, los del cardenal Giovanni de Médici y del gran duque Francesco I de Médici, se debieron a la malaria y no a un asesinato por veneno.

Dos muertes marcadas por la sospecha

En 1562, el cardenal Giovanni de Médici, de solo diecinueve años, murió durante un viaje a la costa toscana junto a su madre, Leonor de Toledo, y su hermano menor Garzia, de quince años. Los tres desarrollaron fiebres recurrentes y fallecieron en el plazo de un mes en una zona de marismas donde los mosquitos portadores de la malaria eran habituales. Veinticinco años más tarde, en 1587, otro hermano, el gran duque Francesco I, murió junto a su esposa Bianca Cappello tras visitar la villa familiar de Poggio a Caiano, rodeada de campos de arroz encharcados, otro entorno propicio para estos insectos. Ambos fallecieron con un día de diferencia, tras fiebres repetidas.

La coincidencia y la rapidez de las muertes de Francesco y Bianca alimentaron durante generaciones la sospecha de que habían sido envenenados con arsénico por Ferdinando, hermano y rival político de Francesco, que heredó el ducado tras su muerte. Un estudio anterior, publicado en 2010 y basado en análisis paleoinmunológicos, ya había apuntado a la malaria como causa más probable, en línea con los diagnósticos que los médicos de la corte habían anotado en su momento, describiendo fiebres del tipo conocido entonces como «terciana». Sin embargo, la falta de evidencia genética directa dejaba la cuestión abierta al debate.

Lo que revela el análisis genético

El nuevo estudio ha logrado extraer y secuenciar ADN antiguo directamente de los huesos de Giovanni y Francesco, buscando rastros del parásito Plasmodium, causante de la malaria. En los restos de Francesco, los investigadores identificaron material genético de dos especies distintas, Plasmodium falciparum y Plasmodium malariae, lo que sugiere que pudo sufrir una doble infección. En el caso de Giovanni, el hallazgo resultó especialmente significativo: se trata de una cepa de Plasmodium falciparum hasta ahora no descrita, con dos mutaciones genéticas propias, emparentada con linajes documentados en Italia, Austria, Francia, España, Taiwán y el Caribe.

Según el equipo investigador, estos resultados no solo cierran un capítulo de sospecha en torno a la dinastía Médici, sino que también aportan información valiosa sobre la evolución y expansión de la malaria en la Europa del Renacimiento, una enfermedad que, según los propios autores, afectó con probabilidad a muchas más familias y comunidades italianas de lo que se ha documentado hasta ahora. Los investigadores señalan que el hallazgo de esta nueva cepa podría ayudar a rastrear con más precisión cómo circuló el parásito entre distintas regiones de Europa y otros continentes en los siglos posteriores.

Respecto a Bianca Cappello, esposa de Francesco, los científicos se muestran más cautos: disponen de menos muestras óseas y no han podido confirmar con la misma certeza la presencia del parásito en sus restos, aunque la mayoría de los historiadores coincide en que también sufrió una infección de malaria, dado que residía en la misma villa y compartió los síntomas y el momento de la muerte con su marido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *