Ánforas con vino de época romana

Encuentran cien ánforas con vino de época romana en Ostia, el antiguo puerto de Roma

El Parque Arqueológico de Ostia Antica ha hecho oficiales los resultados de una excavación que ha sacado a la luz un almacén comercial con más de cien ánforas de vino de época romana. La intervención de urgencia, realizada junto a las antiguas estructuras portuarias del río Tíber (Italia), ha documentado esta estancia compartimentada del siglo I d.C. donde las piezas cerámicas se encontraban en su posición original: dispuestas en hileras verticales y encastradas directamente en el suelo de arena para evitar su rotura y mantener la temperatura del líquido.

El motivo técnico del uso de ánforas: la ingeniería del transporte marítimo

El diseño con base cónica o apuntada de las ánforas permitía encastrar la base directamente en la arena de los almacenes o en el balasto de la bodega de los barcos comerciales. De este modo, los cargamentos se colocaban superpuestos en varias capas, rellenando los huecos entre los cuellos de la fila inferior. El rozamiento impedía el desplazamiento y balanceo de la carga durante los trayectos marítimos, evitando roturas durante la navegación.

Las dos asas superiores daban simetría a la pieza y distribuían el peso de forma equitativa, lo que facilitaba que los operarios las transportaran a hombros desde el muelle hasta las bodegas o las pasaran de mano en mano mediante cuerdas. Además, la arcilla cocida actuaba como un aislante térmico natural frente al calor exterior. Para el vino y el aceite, el interior de la pieza se impermeabilizaba aplicando una capa de pez, que era una resina vegetal destilada. El sellado de la boca se ejecutaba mediante un tapón de corcho o un disco de cerámica, fijado definitivamente con un mortero de cal para evitar la oxidación del contenido.

Datos epigráficos y marcas de producción de las cien ánforas con vino de época romana

El conjunto cerámico hallado en Ostia destaca por su estado de conservación material. Gran parte de las ánforas recuperadas conserva los tituli picti, que eran las inscripciones comerciales pintadas, y los sellos de arcilla estampados en el cuello por los alfareros antes de su distribución.

Los primeros análisis de estas marcas y sellos confirman que los cargamentos procedían de los centros de producción vitivinícola de la Campania y de la provincia de Hispania. Este registro aporta datos contables directos sobre las rutas de importación y la capacidad de almacenamiento del puerto que abastecía de bienes de consumo a Roma.

Análisis químicos en laboratorio

El equipo técnico ha extraído muestras de los sedimentos y de las paredes internas de los recipientes para iniciar su análisis en el laboratorio. Se aplicarán pruebas de cromatografía y análisis paleobotánicos sobre los residuos orgánicos impregnados en la arcilla.

Estas analíticas fijarán de forma empírica la composición química de los caldos, las variedades de uva utilizadas en el prensado y los componentes resinosos empleados para el sellado estanco de las piezas, documentando la logística física del comercio romano sin

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