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Pedro Martínez de Xódar: el alférez que murió abrazado al pendón de Baeza

Mis amigos de Gestas de España me han recordado una leyenda poco conocida: la defensa del pendón de la ciudad de Baeza por parte de Pedro Martínez de Xódar, un valeroso caballero que vivió a comienzos del siglo XIV.

La gesta del baezano, nunca mejor dicho, ocurrió durante la batalla de Guadalhorce (1326) entre las huestes de Alfonso XI de Castilla —en las que se encontraban las milicias concejiles de Baeza y Úbeda— y las tropas del rey Muhammad IV de Granada. El enfrentamiento tuvo lugar en el curso alto del río Guadalhorce, en la actual provincia de Málaga, y se saldó con victoria castellana.

Pedro Martínez de Xódar ocupaba el cargo de alférez mayor de Baeza, encargado de portar y defender el pendón de su ciudad. El alférez era quien alzaba el estandarte en las batallas y en las aclamaciones de los reyes y tenía asiento y voto en los cabildos municipales, con la dignidad de ser uno de los oficios mayores.

Según cuenta la tradición, el baezano se internó en el fragor de la batalla y fue atacado por los musulmanes, que le cortaron ambos brazos a la altura de los codos. A pesar de ello, logró sostener el pendón con lo que quedaba de sus miembros, siendo hallado muerto todavía abrazado a la enseña.

Por su extraordinario valor, el rey Alfonso XI recompensó a sus descendientes con un privilegio nobiliario, posteriormente confirmado por Enrique III. Su familia adoptó el apellido “Alférez de Xódar”, o simplemente “Alférez”, en memoria de su heroica hazaña.

Sus muestras de valor y de lealtad en la Batalla de Guadalhorce contra los moros en el año 1326, quedaron reflejadas por el privilegio que otorgó a sus descendientes el rey D. Alfonso XI de Castilla y que fue confirmado por Enrique III:

“…E que fue por Alférez del Pendón de esa Ciudad un vecino della, que le decían Pero Martínez, y que estando la batalla presta, que el Pero Martínez con el dicho Pendón, que se fue a apear en medio de la batalla de los moros. Lo cual fue causa que los Cristianos comenzasen primero a ferir en los Moros muy de recio, por lo que ovieron de vencer. E que el dicho Pero Martínez teniendo el dicho Pendón en medio de los dichos Moros, que le cortaron los brazos, é que lo fallaron después entre los brazos, que le tenía con los tocones por no lo desamparar, con verdadera lealtad, é que murió allí de aquellas feridas y de otras que le fueron dadas.”

El privilegio se puede leer aquí: Baeza, Fotografía e Historia

Por cierto una leyenda es una leyenda aunque está parece estar confirmada en varios textos históricos.

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