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14 de febrero de 1502: los Reyes Católicos decretan el fin legal del islam en Castilla

El fin legal del islam en Castilla fue decretado el 14 de febrero de 1502, cuando los Reyes Católicos promulgaron una pragmática que obligaba a todos los mudéjares del reino a elegir entre convertirse al cristianismo o abandonar el territorio. Esta disposición supuso la desaparición jurídica del islam en Castilla y culminó un proceso iniciado tras la conquista del Reino de Granada en 1492.

Los mudéjares eran los musulmanes que permanecieron viviendo en territorios conquistados por los reinos cristianos durante la Reconquista sin convertirse al cristianismo. Vivían bajo dominio cristiano, pero conservaban su religión, sus leyes, sus jueces y sus costumbres. Su situación estaba protegida por capitulaciones y privilegios concedidos por los monarcas, que les permitían practicar el islam a cambio de reconocer la autoridad del rey y pagar tributos. Durante siglos, formaron comunidades estables en numerosas ciudades y zonas rurales de Castilla.

La prohibición del islam en Granada tras la rebelión de las Alpujarras

Tras la toma de Granada en 1492, los musulmanes granadinos habían conservado inicialmente su religión en virtud de las Capitulaciones firmadas con los Reyes Católicos, que garantizaban la libertad de culto. Sin embargo, la rebelión iniciada en el Albaicín en 1499 y extendida posteriormente a las Alpujarras fue sofocada por las fuerzas reales, y la Corona consideró que aquella sublevación rompía el pacto establecido.

Como consecuencia, entre 1500 y 1501, la monarquía impuso el bautismo obligatorio o el exilio. De este modo, el islam quedó prohibido legalmente en Granada, y sus antiguos fieles pasaron a ser oficialmente cristianos, conocidos desde entonces como moriscos.

La pragmática de 1502 extiende el fin del islam al resto de Castilla

La pragmática promulgada el 14 de febrero de 1502 extendió esta situación al resto del Reino de Castilla, donde todavía existían comunidades mudéjares que practicaban el islam legalmente. El decreto establecía que debían recibir el bautismo o abandonar el reino en el plazo fijado por la Corona.

En la práctica, la mayoría optó por la conversión, ya que el exilio implicaba la pérdida de bienes, tierras y arraigo, además de grandes dificultades materiales. A partir de ese momento desapareció jurídicamente la figura del mudéjar en Castilla, y todos los antiguos musulmanes pasaron a ser considerados cristianos nuevos.

Esta medida no se aplicó inicialmente en la Corona de Aragón, donde los mudéjares siguieron existiendo legalmente hasta 1526, cuando Carlos I decretó también su conversión obligatoria.

La pragmática de 1502 representó así el final definitivo de la presencia legal del islam en Castilla, más de siete siglos después de su implantación en la península ibérica, y constituyó un paso decisivo en la política de unidad religiosa impulsada por los Reyes Católicos, culminada con la expulsión de los moriscos entre 1609 y 1614 bajo el reinado de Felipe III.

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