Cádiz

La primera derrota de los franceses de Napoleón no fue en Bailén, fue en Cádiz

Cuando se habla de las primeras derrotas de Napoleón en España suele citarse la batalla de Bailén. Sin embargo, más de un mes antes de aquella victoria del ejército español, las armas francesas ya habían sufrido una importante derrota en la bahía de Cádiz.

El 14 de junio de 1808, tras llegar las noticias del levantamiento del 2 de mayo en Madrid y después de que la Junta Suprema de Sevilla declarara la guerra a Francia, una escuadra francesa compuesta por cinco navíos de línea, una fragata, 3.676 marineros y 456 cañones se rindió ante las fuerzas españolas.

El ataque a la escuadra francesa

La flota francesa se encontraba fondeada en un lugar conocido como la Poza de Santa Isabel, cerca del Arsenal de La Carraca. Allí buscaba protección frente a una escuadra británica superior en número de navíos que dominaba aquellas aguas.

La operación para acabar con la presencia francesa fue organizada por el almirante Juan Ruiz de Apodaca y por el gobernador de Cádiz, Tomás de Morla. El ataque comenzó el 9 de junio de 1808.

Las primeras acciones consistieron en un intenso bombardeo desde las baterías costeras de Punta Cantera, Trocadero y La Carraca. A continuación, las lanchas cañoneras españolas se acercaron a los barcos franceses y lograron castigarlos con eficacia, causando daños cada vez más importantes.

Durante cinco días los franceses resistieron el fuego español. Sin embargo, el continuo bombardeo fue minando su capacidad de resistencia y provocando numerosas bajas entre las tripulaciones.

La rendición de Rosily

Finalmente, a las ocho de la mañana del 14 de junio, el almirante francés François Étienne de Rosily ordenó arriar el pabellón francés. La artillería española había causado un considerable número de muertos y heridos, y la situación era ya insostenible.

Los españoles únicamente aceptaron una rendición incondicional. Como consecuencia, los cinco navíos de línea y la fragata pasaron a incorporarse a la Armada Real Española.

Miles de marineros franceses fueron hechos prisioneros y confinados en pontones anclados en las proximidades de San Fernando, del Arsenal de La Carraca y de El Puerto de Santa María. Entre los buques utilizados como prisión se encontraban antiguos navíos como el Castilla y el Argonauta.

Las condiciones de vida en aquellos pontones eran extremadamente duras. Los prisioneros permanecían hacinados, con escasa alimentación y en condiciones higiénicas muy deficientes. Como consecuencia, muchos de ellos contrajeron enfermedades como el tifus.

La victoria tuvo una gran importancia estratégica. Cádiz se convirtió en uno de los principales puertos de los aliados en su lucha contra Napoleón y mantuvo su libertad durante toda la Guerra de la Independencia. La ciudad resistió los intentos franceses de someterla y nunca llegó a ser conquistada.

Por ello, cuando se recuerda la primera derrota sufrida por las fuerzas napoleónicas en España, conviene no olvidar que antes de Bailén ya se había producido una importante victoria española en la bahía de Cádiz. El 14 de junio de 1808, las armas españolas obligaron a rendirse a toda una escuadra francesa y demostraron que el Imperio napoleónico no era invencible.

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